Argentina vive hoy, socio/política y culturalmente, una situación equívoca, inestable y de difícil resolución. Tal vez, exagerar –teóricamente- en los comportamientos que ejecutamos, ayude a entender qué sucede. Se puede inferir que ya no hay casualidades sino causalidades. Eso se intuye. El actor político no utiliza siquiatría, teoría política e IA. Nada. De eso no se habla. ¿Se usa?




































