Queridos amigos. ¿Cómo están? ¿Cómo se encuentran? Espero que hayan tenido una buena semana. Una vez más nos tomamos un tiempo para reflexionar sobre los textos bíblicos de hoy. Quiero centrar mi reflexión en esta frase del Evangelio: "El que ama más a su padre y a su madre que a mí, no es digno de mí".




































