La escuela rodante es un viejo vagón del ferrocarril pintado de blanco, en el frente una bandera argentina lo identifica. Ha sido acondicionado para cumplir dos funciones: Escuela-Hogar. Ángela al ingresar siente el corazón fuera de su sitio, no logra encontrar el camino de regreso hasta que vuelve al ritmo regular que había perdido.
































