Cada época posee metas hacia las cuales tiende idealmente, también aquello que la horroriza y rechaza con insistencia. Así, en la diacronía del tiempo, se producen desplazamientos significativos en la cultura, incluso contradictorios entre sí. Por ejemplo, pensemos en la relación con el sufrimiento, en especial un contrapunto entre la época victoriana y la nuestra.


































