De continuar así, el presidente Javier Milei terminará su mandato sin cumplir sus famosas promesas. Textualmente, prometió:
El incumplimiento de promesas clave y recortes en sectores esenciales marcan el mandato de Javier Milei, generando críticas por la falta de políticas efectivas.

De continuar así, el presidente Javier Milei terminará su mandato sin cumplir sus famosas promesas. Textualmente, prometió:
"Vamos a aplicar esquemas tarifarios realistas sin afectar el bolsillo de los argentinos. Vamos hacerle cargar el ajuste al Estado y a terminar con el cáncer de la inflación. (...) Vamos a darle recursos a la gente para que elija la institución educativa. Vamos a poner en orden el sistema previsional sin vulnerar derechos. Vamos a mejorar la estructura edilicia hospitalaria (…)".
Por dos años el festejado logro del superávit fiscal no fue por el desarrollo de la actividad económica, sino por el recorte en sectores esenciales como educación, salud y jubilaciones, además de enormes quitas de las transferencias a las provincias y a los subsidios. Fueron 67 mil millones de dólares, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal.
Y toda esa quita en realidad agudizó la situación del empobrecido bolsillo de los argentinos. Empobrecido sí, porque no es confiable el índice de pobreza de 28,2%. ¿Cómo puede ser que el Indec afirme en su cuadro de pobres por edad que solo el 9,7% de los mayores de 65 años son pobres, cuando también publica una línea de pobreza superior a las mínimas que cobran casi cinco millones de jubilados?
El presidente gusta de pasear por el mundo y de pedir ayuda a Estados Unidos, pero olvida que los votos están aquí: las mayorías ciudadanas que desean un país diferente a la incapacidad y deshonestidad K.
Pasaron veintiocho meses y hoy no existen planes concretos en lugar de los actuales, que no sirven, para más empleo, mejor educación y salud, alentar la inversión y una razonable inflación por debajo del 10% anual.
Y en cuanto a la moral de su gobierno, de la que tanto habló, que no apañe los abusos de sus funcionarios, en lugar de insultar a la prensa crítica que es un pilar de la democracia. Reflexione señor presidente, porque le quedan pocos meses de gobierno y cada vez se parece más al pasado que prometió cambiar.




