Hace días se generó un capítulo más de la "Grieta Nacional" peronistas contra el resto del pueblo argentino. Ya pasamos por esta historia, cuando si no tenías el carné de afiliado peronista no conseguías trabajo, ni créditos para casas; eras peronista, o no tenías derechos. O cuando la oposición eran los radicales y por esa razón ibas a la cárcel. Por ello, en 1972, Perón a su regreso al primero que abrazó fue a Balbín, al que había puesto en la cárcel en varias oportunidades, por ser un fogoso político opositor suyo. En dicha oportunidad Perón no fue oído por sus partidarios y después tuvo que echar a los que hoy gobiernan de la plaza de Mayo. Luego falleció, sin concretar su arrepentimiento por lo que había creado desde los años cincuenta a los setenta.




































