Inexplicable la absurda decisión del gobierno nacional al postergar la actualización en la medición del índice de precios al consumidor (IPC) del Indec. Nos retrotrae a las manipulaciones del organismo por parte de los kirchneristas durante la presidencia de Cristina.
Todos sabemos la enorme cantidad de transacciones públicas y privadas que dependen de este índice: acuerdos, contratos, juicios, etc. Sin importar eso el presidente Javier Milei y su ministro Luis Caputo privilegiaron seguir con un viejo índice que les aseguraba unos puntos menos.
Ellos saben de sobra que erraron en sus promesas sobre la inflación. Para 2025 pronosticaron el 20% : fue el 31.5%. Incluso aseguraron su pronunciado declive en el segundo semestre. La realidad mostró que desde el 1,5% de junio subió a casi el doble, el 2,85% en diciembre.
Así que asumiendo que el nuevo IPC les iba a jugar en contra sin más postergaron su aplicación. Error mayúsculo. Acá importa reconstituir la confianza perdida por décadas de mentiras y corrupción. La Libertad Avanza perdió la oportunidad de demostrar ser un gobierno que no tiene nada que ver con nuestro penoso pasado.
De los 38 países del continente Argentina ocupó en 2025 el puesto 37 con su 31,5% de inflación, solo superada por Venezuela. Con empresas que cierran a diario y pérdida de empleos, una actividad económica estancada y provincias que no reciben del Estado nacional lo que les corresponde igual se mantuvo el sacrificio de la gente confiando en las promesas oficiales.
Este crédito al presidente ha sufrido ahora un duro golpe. Los argentinos estamos cansados que la política de turno manipule la realidad para su conveniencia. Y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, le pido que se abstenga de aclaraciones sobre este tema porque afirmar del nuevo IPC "lo vamos a cambiar cuando la inflación sea 0", me suena a una broma de mal gusto.