Todavía no logro convencerme de que Juanito está muerto. A veces, en mitad de un partido de fútbol por televisión, pienso mandarle un mensaje, como otras veces, sobre un jugador o un director técnico. No es que respetara su opinión como analista sino que sé que mira, perdón, que miraba los partidos, todos los que se debían mirar para estar actualizado en jugadores, técnicos, cotizaciones, compras y ventas.





































