Javier Milei es el presidente electo por la voluntad popular para certificar el desengaño nacional. La voluntad popular operó como un mazazo. Difícil apelación. Culpar al mañana y lo que sucederá en el porvenir es tonto y retonto. El peronismo, más una izquierda atosigada de fracasos, se muerde la cola. Cuidado, solo CFK, malvada sabia (¿no van de la mano esas dos características?), encerrada en su ombligo, erigido en principado y destino propietario, juega diferente. Ya mandó al destierro a AF y ahora a STM.



































