Por el momento Javier Milei puede dormir tranquilo. Por el momento. Por lo menos con relación a los que anuncian un estallido económico y una rebelión social. Los que auguran una catástrofe en el futuro inmediato compiten con los que consideran que Argentina ha emprendido el mejor camino, el camino abierto por la Generación del Ochenta y que los argentinos nunca deberían haber abandonado.
































