La administración pública nacional, desde que está a cargo del kirchnerismo, intenta minimizar los efectos del machismo implícito en el idioma castellano (según denuncian desde algunos sectores) promoviendo el uso del denominado “lenguaje inclusivo” (o “inclusive”, según considere denominarlo la persona que lo practica). En esa línea, vimos en reiteradas oportunidades a funcionarios finalizar palabras con “-e” en sus discursos – como el propio presidente, que muchas veces se refirió a “todes”– o reemplazar la “o” por la “x” en sus presentaciones escritas. En ese sentido, muchas veces se fue más allá y se deformaron palabras que repercutieron en la opinión pública (“albaniñas” dijo el primer mandatario alguna vez o “docentas” el gobernador Axel Kicillof). Ahora, llegó el turno del General Guillermo Olegario Pereda, a cargo de una institución fundacional que está regida por reglamentos, usos y costumbres que marcan la disciplina que todo el personal militar debe acatar. En un discurso en Posadas, Misiones, el Jefe del Ejército Argentino se refirió a “Soldados y Soldadas” causando sorpresa entre los presentes en una parada militar.
































