Una de las visitas de Jorge Luis Borges a la ciudad de Santa Fe (no la primera) sucedió en 1965, cuando fue invitado a dar unas clases sobre la literatura gauchesca por un maestrillo de 28 años que aún no se había ordenado sacerdote y estaba destinado en el Colegio de la Inmaculada Concepción cumpliendo labores pedagógicas. Nos referimos, claro, a Jorge Mario Bergoglio.


































