Esa es la ciudad que desde 1950/1970 reconvirtió La Rambla, definió el perfil urbano y, si se me permite, recortó un esquema del habitante común que de algún modo (del modo que sea) debía venir… y venía al mar. Ese perfil de los edificios recortados sobre la playa tiene un tímido remedo, como postal, de la fotografía de Rosario desde el río hacia la ciudad. En Mar del Plata, que conozco desde 1970, este año un premio que no otorga dinero, que solo es una "caricia" votada por jurados que invita el EMTUR a distinguir como encomiables (Ente Municipal de Turismo y Cultura) registró muchísimos individuos, grupos, orquestas, espectáculos unipersonales y grandes elencos, anotados para concursar. Se pueden calcular cercanas a 300 las ilusiones.