La envidia es un pecado capital, uno de los siete. No hay envidia sana, hay envidia. Tengo envidia. Estoy en Estados Unidos. Estuve en el parque Yosemite. Por un instante estuve alegre, no andaba bien la conexión wi-fi pero… andaba bien todo lo demás. Los árboles, las ardillas, los cuervos, los pechito amarillo, las colas, los buses, el agua, los baños, los regalos, la gente que paseaba -mucha, muchísima- mientras miraba la primera nieve, una escarcha, marcando los bancos de madera.

































