Que Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, no es ninguna noticia nueva, pero es un drama el aumento de las acciones de represión diarias ejercidas por el gobierno de Daniel Ortega -quien ostenta el poder en forma ininterrumpida desde 2007-, que ha alcanzado niveles nunca antes vistos y que a veces se pierde entre las noticias de otras crisis o guerras.
































