Esta iniciativa, que quedó solo en el terreno de las redes sociales, tiene dos grandes problemas. En primer lugar, como lo explicó el ex diputado nacional Alejandro "Topo" Rodríguez, el Pacto de San José de Flores no se firmó con la idea de fomentar una escisión interna sino que, por el contrario, tuvo por fundamento la búsqueda de un proceso de integración nacional con el ingreso de la provincia de Buenos Aires a la Confederación Argentina. Lo más preocupante es que este tipo de reivindicación política no fortalece el federalismo, sino que supone un error de gran magnitud introduciendo la división nacional y la discontinuidad jurídica del Estado. En definitiva, pone en marcha los principios de un estado fallido. Y en tal sentido, basta recordar la calamidad que se vivió cuando en el marco de la crisis más grave de toda la historia nacional, numerosas provincias tuvieron que emitir las infames y recordadas cuasi monedas. Ante este escenario, hasta podríamos hacernos una pregunta a la inversa: ¿No será esto mismo el objetivo político del actual presidente?