La política profesional santafesina debería, sin pudores, reconocer que la verdadera intención y la “grieta ideológica” que separa a propios y extraños en relación con la reforma constitucional es la reelección del gobernador en funciones, el resto sobra si no se toma conciencia del significado de un debate que tiene, como objeto, las próximas décadas, las futuras generaciones.

































