La Reforma de la Constitución Provincial (1960/62) concluida con los milicos en los pasillos, necesita reformarse, reformularse, para un mundo que es otro, una provincia diferente y, claro, necesidades absolutamente distintas. Perdón, ¿los políticos advierten que estamos en 2022, después de La Peste que quitó la sábana y el mundo, el país, la región y que, por lo tanto, nosotros somos otros? ¿Hasta dónde ven los políticos en actividad y gestión?




































