La bronca y la impotencia por el aire intoxicado en Rosario producto de la quema de pastizales en las islas se hacen sentir muy fuerte no solo en redes sociales, sino también en verdulerías, supermercados, carnicerías, kioscos, bares, es decir, en todos los barrios. El malestar está por doquier y no distingue de gestiones gubernamentales. Tanto en el mundo digital como en el terrenal, la política no está dando respuestas, para nadie.


































