Desde la responsabilidad en la gestión y planificación del transporte y la logística de la provincia, es imposible permanecer indiferente a una contradicción que impacta plenamente en Santa Fe y, en consecuencia, en todo el entramado productivo del país. Las rutas nacionales que nos atraviesan —verdaderas arterias por donde fluye gran parte del comercio interior y exterior argentino— muestran un deterioro preocupante que pone en riesgo la estructura misma sobre la que se sostiene nuestra economía.


































