Queridos amigos. ¿Cómo están? ¿Cómo se encuentran? Espero que bien. Ingresamos ya en el mes de agosto y la Liturgia de la Palabra de Dios nos enfrenta con varias preguntas que hacen referencia al sentido de la vida humana: ¿Para qué vivir? ¿Para qué sufrir? ¿Para qué morir? El sabio Qohélet, en el Libro del Eclesiastés, reflexionando sobre la existencia de la vida humana, llega a una conclusión contundente, nos dice:

































