Varios miles de chicos murieron en este conflicto, otros tantos quedan con secuelas, o perdieron a sus padres, la vivienda, la escuela, el hospital. Entre otras cosas, este conflicto demuestra cómo la violencia lleva a más violencia, y que de la violencia verbal, y por omisión, y por prepotencia, y el menosprecio por las otras personas, de esto se pasa rápido a una escalada de violencia que no parece tener fin. Es lógico pensar que los tres chicos de la foto, víctimas de una violencia irracional, serán pronto artífices de una violencia igual de irracional. Y así sucesivamente, allá y acá.