Para el Una de las consecuencias es que incluso con regímenes denominados presidencialistas, comunes no sólo en Argentina sino también en toda América, el Ejecutivo debe explicar las cosas ante la sociedad. Debe acordar también a pesar de sus intereses, tiene que acordar con distintos sectores, tiene que dialogar con gente que tiene otra postura. Existen algunos mecanismos que son de contrapeso o de control y entonces, si hay equilibrio, si cada uno de los poderes se mueve dentro de la esfera de su competencia, pues mejora la calidad institucional y la democracia".