El memorando de políticas económicas y financieras del acuerdo que la Argentina firmó con el FMI, incluyó una reducción en 0,6% del PBI en subsidios a la energía y el recorte de las transferencias discrecionales a las provincias. Son los ajustes que impactan de lleno en la acorralada estrategia política de Cristina Kirchner, y que en el segundo de los casos afecta menos a Buenos Aires que a Santa Fe, por los mismos motivos.




































