El orden de progresión de los acontecimientos no quedó claro en un principio, aunque sí sus implicancias. La crisis en el Ministerio de Seguridad era un hecho anunciado, y solo faltaba ponerle fecha al alejamiento de los funcionarios que en su momento conformaban el equipo de Marcelo Sain, y que permanecieron allí (contra los deseos de Jorge Lagna) después de que el controvertido ex ministro se viera obligado a dejar el cargo.

































