El segundo sesgo es el de fundamentar subas de costos "acumulando los aumentos acaecidos en el pasado con los aumentos que se estima se producirán en el futuro. Esta lógica conduce a una dinámica argumentativa que duplica los aumentos de costos. Si en el pasado se fundamentaron aumentos de costos considerando los aumentos que ya habían ocurrido y los que se estimaba que ocurrirían, en el presente, al tomar los aumentos de costos que ya ocurrieron, estamos considerando dos veces incrementos de los mismos costos. Lo mismo sucederá en el futuro. Si hoy arribamos a un incremento de costos que incluyen los aumentos que aún no ocurrieron, en el futuro se corre el riesgo de volver a tomar aumentos que ya se consideraron en el pasado y se cargaron en la tarifa. Ya tenemos un ejemplo concreto. El año pasado, ASSA pidió un aumento de tarifas para aplicar en 2022 utilizando entre los fundamentos los incrementos esperados en los costos durante el 2022", dijo Henn.