Además de la cadena presidencial donde ratificó la voluntad de sostener el déficit cero y vetar cualquier ley que a su entender lo comprometa, el Gobierno nacional anticipó que sostendrá las reformas implementadas por decreto, en base a facultades delegadas por el Congreso, a pesar de que ahora esas normas sufran el rechazo parlamentario. Se trata de la disolución o reestructuración de organismos como Vialidad, INTA e INTI, estructuras culturales, Banco de Datos Genéticos o el régimen de la marina mercante, cuyos respectivos decretos fueron rechazados por la Cámara de Diputados con media sanción, y ahora podrían quedar definitivamente sin efecto si el Senado hace lo propio. Se trata principalmente de las modificaciones impulsadas desde el Ministerio de Desregulación por Federico Sturzenegger, y popularmente asociadas a "la motosierra".
































