De Marco (h) es miembro de la Academia Nacional de Historia y miembro del Instituto Belgraniano en Santa Fe y amplió sus conceptos al señalar que “esa construcción inicial era una pirámide de una altura de unas nueve varas por dos varas de base y terminaba en su extremo superior en 12 pulgadas, según lo reconstruido por la prensa de la época. Se componía de dos pedestales: Uno superior, que con el resto de la Pirámide que sostenía estaba simplemente revocado y blanqueado y en sus cuatro frentes, sobre el fondo claro, estaban inscriptas en números azules cuatro épocas de nuestra historia: 1810, 1812, 1816 y 1853, recordatorias de la Revolución de Mayo, la creación de la bandera, la proclamación de la Independencia y la sanción de la Constitución Nacional. En el pedestal de la Pirámide del Monumento, que miraba al río, se encontraba una leyenda: “A Manuel Belgrano, la Patria agradecida”, en el frente que daba al norte decía “25 de Mayo de 1810” y en el frente sur “9 de Julio de 1816”. El historiador añadió que “la construcción se solventaba además con una suscripción popular y a tal fin, se creó el 29 de noviembre una comisión, siendo de los primeros en destinar fondos el gobierno de la provincia de Santa Fe y el de Tucumán. Sin embargo, las crecientes del río se llevaron los rastros de dicha batería que también terminarían destruyendo el monumento a pocos años de haberse erigido, y se presume que fue en 1878” indicó De Marco (h).