La reunión con gobernadores habilitó, justamente, una paradoja anidada en tiempos de recambios y virtual relanzamiento de gestión (una segunda etapa cuya denominación no parece ser una formalidad o un eufemismo). Horas después de su realización, dimitía de su cargo Guillermo Francos, quien era el que la había convocado. Y su salida se conocía en simultáneo con el (re) encuentro entre Javier Milei y Mauricio Macri, que también él había convocado. El reemplazo del más dialoguista de los miembros del gobierno (cordial, atento, considerado, cortés, cumplido, educado, solícito y servicial, diría Serrat) se da justo en el momento en que la amabilidad promete desplazar a la intemperancia en los modos de relación política. La paradoja final.