En diez días será la audiencia pública en la que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad y la Secretaría de Energía de la Nación llevarán a cabo, de manera conjunta, una audiencia pública, que tendrá dos capítulos: la discusión de tarifas para debatir cuánto vale la producción de las usinas térmicas, nucleares, hidráulicas y de energías alternativas, así como el servicio del transporte de ese insumo por el sistema interconectado nacional, por una parte; y por otra, el VAD para los usuarios de la capital federal y el conurbano bonaerense, es decir, los clientes de Edenor y Edesur. Todos los segmentos atendidos por ambas empresas privadas gozan de muy abultados subsidios del Estado Nacional, pagados por el conjunto de los argentinos. Aparentemente en esa franja de tarifas muy baratas para porteños y bonaerenses habrá ajustes que aplicarán un nuevo criterio: el de la segmentación según el poder económico de cada cliente residencial de las compañías privadas que operan a nivel nacional. Será una discusión que afectará al principal aglomerado poblacional del país, de alto impacto político para la Casa Rosada pero de una vinculación indirecta para Santa Fe.