Alejandra Perdomo va a cumplir 60 años en 2024 y hace dos décadas inició un arduo camino para conocer su identidad de origen. Fue tras la muerte de su padre de crianza, quien padecía un cuadro severo de Parkinson, que se planteó si esa sensación de no pertenencia familiar que la había acompañado desde siempre tenía, además, un fundamento biológico. De a poco fue construyendo una historia paralela a la que le habían contado y en ese camino de "recorrer oficinas y llenar formularios", se encontró con lo que llama una "legión" de buscadores y buscadoras.




































