Los empleados estatales cuyos cargos sean eliminados de acuerdo a la reestructuración que propuso el Gobierno nacional pasarán a formar parte del Fondo de Reconversión Laboral durante un año, lapso durante el cual serán capacitados para reubicarse en otra dependencia de la administración pública o migrar al sector privado; caso contrario, esos agentes serán desvinculados.



































