Subraya que "cerramos un año récord de homicidios, y este año muestra que no hay cambios a la vista. Es necesario que el Gobierno reaccione con la proactividad que requiere la urgencia y la responsabilidad que debe tener una gestión que está en retirada y que debe procurar que sus decisiones no compliquen aún más la situación. El Ejecutivo requirió nuevamente el instrumento de la emergencia en seguridad. Una vez más, como en cada vez que se lo solicitó, los 11 partidos políticos estamos a disposición para brindar las herramientas que se consideren necesarias. Sin embargo, entendemos que esta debe ser la ocasión para transformar una mera disposición administrativa en un programa de seguridad que posibilite retomar el gobierno de las calles y de las unidades penitenciarias, el control de las fuerzas de seguridad, la implementación de políticas territoriales y el fortalecimiento del sistema de persecución penal. Queda ya en claro que no alcanza con un slogan vacío, por eso reiteramos nuestro pedido para que el Ministerio de Seguridad rinda cuentas de los recursos que tuvo disponibles y subejecutó por falta de rumbo y decisión. Como muestra basta un botón: todavía seguimos esperando los tan anunciados sistemas de inhibición de unidades penitenciarias, drones y chalecos antibalas".