Al cruzar género y vocación hay discursos que parecen vetustos. Hoy son menos los que reivindican a viva voz que hay profesiones que no son para mujeres o que es el mandato familiar el que determina la ocupación. En cambio, es más frecuente escuchar a madres y padres hablar sobre el deseo de que sus hijas e hijos elijan “lo que les guste”. Pero esto no es suficiente para superar las desigualdades que se vuelven evidentes en muchos campos, incluido el de la ciencia y la tecnología. Queda por delante la pregunta sobre cómo se construye ese gusto y cómo allí subsisten los sesgos de género. De esta manera, expone la Universidad Nacional del Litoral una reflexión en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, establecido por Naciones Unidas para cada 11 de febrero.

































