En la noche de este martes, el gobernador cenó con el bloque de diputados provinciales de la UCR. Ya había estado reunido la semana pasada con la bancada del Socialismo, y en las próximas horas, lo hará con el PRO. Pullaro reconoce en esas instancias a los legisladores el apoyo otorgado a la reforma previsional, en una sesión de extrema complejidad por los hechos violentos que precipitaron una votación, hoy, judicializada. Son rondas para agradecer y para reorganizar las etapas que se vienen, a propósito de los ejes que marcarán la agenda hasta fin de año. Allí se encuentra la reforma constitucional. Quizá, la próxima semana, un encuentro bilateral entre radicales y socialistas busque "recalcular" los tiempos de un proceso que requiere de determinadas garantías. Y existe un doble desafío; el oficialismo no deberá entorpecer con esa discusión política, otra batalla relevante: la del presupuesto 2025. El próximo proyecto de gastos y recursos será el primero que elabore en su totalidad la actual gestión – el actual, había sido confeccionado en épocas de transición-. Y vendrá con adicionales, porque la intención del Poder Ejecutivo es incorporar a la ley tributaria, la adhesión de la provincia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI); y de manera condicionada, al blanqueo de capitales que plantea el gobierno nacional. De allí, que el Ejecutivo pretenda aceitar la articulación de Unidos, tanto en Diputados como en el Senado.