- Bueno, yo pongo lo de la Capital Federal como una elección más. No la pongo como 'la elección de la Argentina'. El PRO se jugaba cosas importantes porque gobernamos la ciudad, pero tampoco en los términos destructivos que se planteó después. Los partidos ganan y pierden elecciones, siempre. Sí es cierto que a nosotros nos había tocado una racha de ganar siempre, 11 veces en la Capital Federal. Entonces, lo sorpresivo es no ganar. Pero uno no puede pensar que toda la vida va a ganar elecciones. También creo que en la Capital Federal, la gente en vez de municipalizar o provincializar, de pensar en los problemas de la ciudad de Buenos Aires, eligió pensar en una disputa en términos nacionales. Y ahí creo que se nacionalizó tanto la discusión que la consigna terminó siendo 'libertarios versus kirchnerismo'. Pero sí creo que dentro del PRO hay como un camino ahora de replantear algunas cuestiones. Yo lo venía diciendo hace mucho tiempo por mi partido; es momento de cambiar el eje y pensar en proyectos que son provinciales, que vienen del interior. En esta etapa, no necesariamente todo vaya a ser desde Capital Federal. Estábamos acostumbrados a que el PRO dirigía desde ahí y yo digo, 'bueno, hoy el PRO tiene dos gobernadores, uno muy al sur (Nacho Torres), uno en el centro de la provincia del país (Rogelio Frigerio), me tiene a mí como vicegobernadora… Entonces, hay personas del interior que tenemos hoy una voz y estamos mostrando otras gestiones. Me parece que eso también tiene que ser al menos entendido desde nuestro partido como algo que creció y que puede cambiar el eje. Quienes somos del interior tenemos mucho para decir y para plantear.