Lewis, por su parte, consideró que las imputaciones fueron "de una vaguedad extraordinaria; en algunos casos, no se dice ni por qué persona, ni en qué momento ni en qué lugar, ni de qué manera se estaría dando la ilicitud". Sostuvo que la evidencia "no tiene el más mínimo peso", y habló de un "serio error jurídico". "El delito que pretenden imputar (espionaje) tiene un elemento normativo; la recopilación de información tiene que ser hecha de manera ilegítima y en los casos en los que intervinieron mis defendidos, siempre fue legítima. (Los fiscales) no han entendido el contexto normativo; hay una falla seria sólo para empezar. Si pienso con buena intención - continuó-, debo decir que están muy equivocados porque tal vez estudiaron poco la causa y, como son delitos no habituales, incurren en esos errores. Pero también hago otras especulaciones; esto podría tratarse de una maniobra para quedar bien posicionados en un concurso, para levantar el perfil político de alguna persona o para deshacerse de algún adversario político", manifestó.