- Muchas gestiones provinciales que impulsaban candidaturas, en sus distritos fueron derrotadas por La Libertad Avanza. Le pasó al gobernador (de Buenos Aires, Axel) Kicillof; al de Córdoba, Martín Llaryora… Diría que la mayoría de los gobernadores en sus distritos no pudieron imponer a los candidatos que impulsaban. Con lo cual, claramente fue una elección que yo diría que ni siquiera se polarizó, porque en la mayoría de las provincias no hubo polarización. Yo creo que se instaló un eje que fue 'Milei sí, Milei no'. Y hay una primera minoría muy importante con mucha distancia respecto de la segunda que decidió 'Milei sí', y apostó por una continuidad legislativa a favor del gobierno. También eligió quiénes somos oposición y qué características tendrá esa oposición. Y eso me parece importante; que Provincias Unidas tenga un rol no solamente destacado en la Legislatura nacional y buenas gestiones provinciales, sino que se inicie un camino para darle contenido a una propuesta económica y social para la sociedad, porque estoy convencido de que para el 2027 no está nada escrito. Si algo aprendimos de la historia reciente, es que en el 2021 Juntos por el cambio había arrasado en las elecciones intermedias, Milei había salido tercera fuerza en Capital Federal y dos años después, ya no estaba Juntos por el Cambio y la tercera fuerza en Capital Federal terminó consagrando al presidente. Así de dinámica y así de cambiante es la política argentina. Sobre esa base, el desafío de Provincias Unidas es no solamente profundizar en el proyecto, sino construir una alternativa a lo que estamos viviendo. La sociedad también le dijo 'no' a aquellas fuerzas políticas que planteaban un discurso muy básico o vacío respecto de que se debía frenar a Milei. Eso fue lo único que propuso Fuerza Patria. Como socialistas, queremos ser parte de la discusión de un proyecto de país y de ninguna manera queremos formar parte de experiencias testimoniales.