Las noches del 24 y del 31 de diciembre son dos etapas donde el mundo laboral baja los brazos para festejar la Navidad y el Año Nuevo, son generalmente noches para el encuentro familiar, la amistad, el brindis. En las últimas horas de ambas jornadas, el tránsito en las grandes ciudades queda reducido a mínimas expresiones y el servicio público prácticamente deja de circular.



































