Lo sucedido muestra la debilidad de la Argentina para cubrir sus requerimientos energéticos, pese a contar con yacimientos de gas natural de extracción no convencional (por el método de fracking o fractura de rocas porosas que lo guardan) en Vaca Muerta. El gobierno nacional anterior no terminó la conexión de ese yacimiento con el resto del sistema troncal y, aunque faltaba una obra considerada menor frente al resto de la inversión, las autoridades nacionales actuales optaron por no continuar con esa licitación y revisarla. Las gestiones para volver a poner en marcha esos trabajos ya han terminado, pero recién para el frío de 2025 estarán en condiciones de ser aprovechadas.