Tal como ha sucedido en numerosas oportunidades en los últimos 23 años, desde el estallido de la Convertibilidad entre 2001- 2002, el gobierno nacional les ofrece una vez más condiciones muy ventajosas para las empresas distribuidoras de energía eléctrica que -años atrás- no pagaron por los megavatios que sí cobraron a sus clientes.

































