Esta no fue una sesión más en la Cámara de Diputados. Como hace tiempo no se veía, las barras estuvieron colmadas. Es que familiares de víctimas de toda la provincia se congregaron al mediodía en la explanada de la Legislatura, y cuando comenzó la sesión fueron invitadas a presenciar el debate. Con remeras y banderas que recordaban a sus seres queridos muertos víctimas de la inseguridad y del delito se fueron acomodando en silencio y con enorme respeto, a escuchar a las diputadas y diputados que tenían en sus manos la aprobación de esa Ley que esperaron durante años. Esa ley que no les devolverá a sus seres queridos pero que es una forma de honrarlos, porque eso es lo que hicieron todo este tiempo. Transformaron su inmenso dolor en acción, para que lo que vivieron ellos no lo tenga que vivir nadie más. Obviamente entendiendo que ni la inseguridad ni el delito se terminan con esto, pero sí que a partir de esta ley los derechos y garantías de las víctimas y de sus familias no se vean vulnerados nunca más.



































