En los fundamentos del proyecto Martínez explica que “está más que claro que la realidad ha cambiado sustancialmente para los municipios. En efecto producto de la crisis del estado en los 80 y de las políticas de desconcentración y descentralización de la década de los 90 los gobiernos locales fueron asumiendo más y mayores competencias que las tradicionales relacionadas con las prestaciones de servicios. Hoy en día contribuyen en la prestación de servicios tanto en materia educativa, de generación de empleo y en la prestación del servicio de seguridad ciudadana. El gobierno local es el primer escalón al que accede el ciudadano para requerir del Estado y además es el ámbito geográfico y físico donde se desarrollan las actividades económicas sobre las cuales se imponen los impuestos”.



































