En mayo de 1973, una resolución ministerial le asignó al novato Tribunal de Cuentas espacios en dos pisos del Centro Cívico Gubernamental. Ya sobre fines de los 80 y principios de los 90, la descentralización de funciones y organismos del gobierno nacional hacia las provincias hizo necesario reforzar la tarea del organismo y esa necesidad quedó plasmada en la reforma a la ley de Contabilidad, la 10.580. Desde 1995, el Tribunal de Cuentas trasladó su sede al inmueble de San Martín 1725, inmueble propio, donde están asentadas las autoridades superiores y el personal técnico de asesoramiento y apoyo administrativo. El resto del personal está ubicado en inmuebles alquilados en la zona sur de la ciudad y en oficinas que ceden algunos organismos para facilitar la proximidad física del control de expedientes.