En ese sentido, recordaba que "las decisiones de la Corte Suprema se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de los jueces que la integran", y que "en el actual contexto no podrán adoptarse decisiones jurisdiccionales que no cuenten con la unanimidad de los tres actuales integrantes del Alto Tribunal". Esto en razón de que, por entonces y por efecto de las renuncias de Raúl Zaffaroni y Carlos Fayt, el Alto Tribunal había quedado con solamente tres miembros sobre cinco: Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Elena Highton de Nolasco. A estos dos últimos, precisamente, corresponderán las dos vacantes que habrá el año próximo, dejando la "Corte de tres" (que puede funcionar como tal, aunque deberá ser integrada por conjueces cuando no haya unanimidad), con Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti.