- Si. Y más si observamos lo que está ocurriendo hoy en la Argentina desde el punto de vista educativo, social, cultural y político, la conclusión es muy grave. Voy a señalar tres problemas: primero, Argentina es un país al margen de la ley, como dijo Carlos Nino, donde tenemos el problema de la anomia y todos sabemos que no hay verdadero desarrollo económico ni humano si no existe seguridad jurídica ni el cumplimiento de la Constitución y de las leyes. El segundo problema es la Argentina de la violencia: ya lo había señalado en su momento Joaquín V. González en su discurso en el juicio de 1910 y todo eso se vio agravado en el decurso del tiempo y nosotros vemos lo que significa la violencia, incluso en el lenguaje que lleva adelante, también, el propio Presidente de la República. Y el otro problema muy serio es la Argentina de la corrupción. Hay que ver las pocas condenas en materia de corrupción que han existido. Es clave poner el énfasis frente a estos problemas culturales y hacer una verdadera educación cívica y democrática, distinguiendo entre lo que es un pacífico habitante de un ciudadano.