-GM: Con Tomás ya habíamos trabajado en una charla sobre inteligencia artificial cuando recién aparecía ChatGPT. Ahora, con la Convención Constituyente a punto de empezar, decidimos volverlo a convocar porque queremos que Santa Fe dé un paso hacia una Constitución que escuche el presente y mire al futuro. De nuestra parte venimos trabajando desde hace años en temas vinculados al uso cotidiano de la tecnología. Por ejemplo, el año pasado impulsé una ley para prevenir la ludopatía online en adolescentes. Hoy, ante la reforma, tenemos una oportunidad histórica: incorporar los derechos digitales a nuestra Constitución. Santa Fe es una de las últimas provincias en reformar su carta magna, pero podemos ser los primeros en tener una Constitución moderna. No se trata solo de redactar nuevos artículos, tenemos que pensar en cómo la conectividad se transforma en un mejor servicio público o en cómo el Estado puede usar la tecnología para mejorar la gobernanza. Algunos países optan por no regular. Pero no regular también es una decisión. Es permitir que pase cualquier cosa, desproteger a la gente, especialmente a niños y adolescentes ante nuevos fenómenos. Pero además es perder la oportunidad de pensar cómo la tecnología puede mejorar el Estado, la producción, la educación, la salud, el empleo. Por eso me pareció oportuno invitar a alguien como Tomás, que ayuda a pensar desde la filosofía cómo nos atraviesan estos cambios.