Después del clásico izamiento en el mástil mayor llegó el turno de los discursos protocolares. Primero fue el intendente local, Pablo Javkin, el que inició su retórica con la clásica alusión al porteño Belgrano, figura central e indiscutida en la construcción de la República Argentina en el siglo XIX. Luego, fue el momento de la descripción de la Rosario de 2023. Esa que vive y sufre los problemas de la violencia enquistada y creciente en distintos colegios primarios y secundarios. Y en el espacio público. El mandatario local afirmó: “No podemos permitir que ninguna escuela cierre, que ninguna violencia armada amenace algo tan sagrado”. “Necesitamos que se combata al narcotráfico, al ingreso de armas y drogas. Y para eso necesitamos una acción decidida del gobierno nacional. Necesitamos paz en las calles. Necesitamos, al menos, cinco mil agentes bien equipados y capacitados, 400 patrulleros circulando, que se fortalezca la Justicia federal, control en las cárceles para frenar el trabajo libre de los presos de alto perfil”.