La provincia de Santa Fe soportó este fin de semana un temporal de lluvias intensas que dejó registros extraordinarios. En pocas horas, la mayoría de las ciudades y pueblos del centro y sur superaron los 150 milímetros -el doble de la media de agosto- y en algunos casos se alcanzaron los 300. El fenómeno provocó anegamientos, pero no derivó en inundaciones masivas.


































