Desde hace años, en la Cámara de Senadores de Santa Fe existe la práctica legislativa de acortar los debates cuando se trata de asuntos ya votados favorablemente y por unanimidad. Así, van solo a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación general todos los nuevos proyectos sobre viejos asuntos, que ya han logrado alguna vez media sanción del cuerpo que representa a los 19 departamentos. La idea es que si hubo consenso en otra oportunidad y no hay objeciones, se acorta el paso de los expedientes por las comisiones: van solo al filtro final de la nombrada y se evitan otras.

































